La avena permite ahorrar un 30 % en fertilizantes, respecto al trigo
La avena ha sido siempre un cultivo que se sembraba en terrenos de mala calidad por su rusticidad y su capacidad de producir donde el trigo y la cebada no eran rentables o, también, para producir forraje.
Como era un cultivo del que se sembraban pocas hectáreas, las casas obtentoras de semilla tampoco destinaban recursos financieros a investigar para sacar nuevas variedades más productivas y con mejores características.
Eso ha cambiado. En los últimos años se han desarrollado nuevas variedades de avena que superan ampliamente en producción a las variedades más antiguas. Incluso en suelos de mayor calidad, las producciones que se llegan a obtener hacen de la avena un cultivo a tener en cuenta en nuestras rotaciones.
Ahora que el agricultor busca cómo rebajar la factura de los inputs que son necesarios para su explotación, la avena se presenta como el cultivo ideal.
En un contexto de subida de fertilizantes, el cultivo de la avena nos va a permitir un ahorro en abonado, ya que es menos exigente en nutrientes que el cultivo del trigo o el de la cebada.
En el cuadro siguiente, podemos comprobar las necesidades de los principales nutrientes por parte de ambos cultivos:
| Cultivo | Kg N / tonelada | Kg P2O5 / tonelada | Kg K2O / tonelada de grano |
|---|---|---|---|
| TRIGO | 28-32 | 10-12 | 20-25 |
| AVENA | 18-22 | 7-9 | 15-20 |
En ese cuadro, podemos comprobar claramente cómo la avena necesita aproximadamente un 30 % menos de fertilizante que un trigo. Esto quiere decir que podemos ahorrar un 30 % de los costes de fertilización en las parcelas que sembremos de avena.
Otro punto que cabe destacar es el gasto en semilla. El Peso de Mil Granos de la avena es menor al de un trigo o el de una cebada. Esto nos permite estar sembrando la misma cantidad de semillas por hectárea empleando muchos menos kilogramos por hectárea.
En los últimos años estamos viendo que con una dosis de 90-100 kg/ha de avena es suficiente para obtener la mejor producción. Pero siempre hay que consultar el PMG antes de sembrar cualquier cereal. El cultivo de la avena tiene un potencial de ahijamiento mayor que la cebada o el trigo.
En un trigo, la dosis de siembra más usada por el agricultor varía entre 180 y 220 kg/ha. Esto nos va a suponer un ahorro de aproximadamente la mitad del coste del uso de semilla certificada.
Otro ahorro claro en los inputs que necesita un cereal es el uso de fitosanitarios. La avena es un cultivo que compite bien contra las malas hierbas, con un gasto de aproximadamente un tercio inferior al que necesita un trigo o una cebada.
