La patología digestiva en primeras edades de los pequeños rumiantes produce importantes pérdidas económicas, directas e indirectas, presentes y futuras.
Las primeras semanas de vida de los corderos son uno de los periodos más delicados de su desarrollo. En este tiempo pueden aparecer muchos problemas (frío, falta de alimento, infecciones en el ombligo, enfermedad del músculo blanco, neumonía, etc.), pero las enfermedades digestivas infecciosas son, sin duda, uno de los mayores riesgos.
El síndrome diarreico del cordero es un problema complejo, en el que intervienen varios agentes y factores. Suele aparecer durante las seis primeras semanas de vida y puede tener consecuencias muy variables, desde casos leves hasta altas mortalidades, dependiendo del agente causante, del estado del animal y de las condiciones de la explotación. Además de las pérdidas inmediatas, afecta al crecimiento y al futuro rendimiento de los animales.
PRINCIPALES FACTORES PREDISPONENTES:
- Mala toma de calostro (en cantidad, calidad o tiempo): es el principal factor de riesgo, ya que el cordero no adquiere suficientes defensas.
- Falta de higiene: aumenta la carga de patógenos en el ambiente.
- Condiciones meteorológicas adversas: frío, humedad, viento o niebla.
- Malas condiciones de alojamiento: instalaciones inadecuadas que debilitan a los animales.
- Hacinamiento: favorece la transmisión de enfermedades desde animales adultos a los corderos.
PATOLOGÍAS INFECCIOSAS DIGESTIVAS:
Calendario aproximado de aparición de problemas digestivos:
- 1.ª semana: boca mojada, virus, colibacilosis, enterotoxemias.
- 2.ª – 3.ª semana: colibacilosis, criptosporidiosis
- 3.ª – 6.ª semana: coccidiosis
Colibacilosis:
Enfermedad causada por distintas cepas de Escherichia coli. Puede presentarse de varias formas:
- Forma endotóxica (boca mojada): asociada a mal encalostrado o falta de higiene.
- Forma diarreica: diarrea amarillenta, debilidad y deshidratación.
- Forma septicémica: muerte rápida, a veces sin diarrea.
Enterotoxemias:
Provocadas por Clostridium perfringens (tipo B o C). Los corderos presentan dolor abdominal, dejan de mamar y pueden tener diarrea blanquecina o incluso con sangre.
Virus (rotavirus, coronavirus):
Producen diarreas intensas con deshidratación. A menudo se complican con infecciones bacterianas secundarias.
Criptosporidiosis:
Causada por Cryptosporidium parvum. Provoca diarreas muy líquidas, normalmente verdosas y con mal olor. Puede durar semanas, provocando deshidratación y retraso en el crecimiento.
Coccidiosis:
Producida por protozoos del género Eimeria. Origina diarreas pastosas, debilidad y animales con mal desarrollo y baja condición corporal.
CONTROL Y PROFILAXIS:
El control se basa en dos objetivos principales: reducir la carga de infección y mejorar las defensas del cordero.
- Sobre la madre:
- Tratamientos antiparasitario según análisis.
- Tratamiento de secado selectivo.
- Vacunación en el periodo seco (por ejemplo, frente a enterotoxemias).
- Preparar a las ovejas antes del parto en un lugar limpio, seco y tranquilo.
- Sobre el cordero:
- Mantenerlos en un ambiente seco, caliente y sin corrientes.
- Desinfectar correctamente el ombligo.
- Asegurar una buena toma de calostro lo antes posible.
- Garantizar una alimentación adecuada.
- Aplicar tratamientos bajo recomendación veterinaria.
- Sobre el ambiente:
- Limpieza y desinfección regular.
- Reducir la contaminación ambiental.
- Cortar las vías de transmisión de enfermedades.
CONTROL DE LA PATOLOGÍA DIGESTIVA A TRAVÉS DE LA ALIMENTACIÓN
Además del manejo y la higiene, la alimentación es una herramienta clave para prevenir y controlar la patología digestiva en corderos.
Un buen programa nutricional no solo cubre las necesidades de crecimiento, sino que también ayuda a:
- Fortalecer el sistema inmunitario.
- Mejorar la integridad intestinal.
- Reducir la incidencia de diarreas.
- Favorecer un desarrollo digestivo adecuado.
La gama de piensos de Agropal para corderas está diseñada específicamente para estas primeras etapas:
- NO-00: pienso de nodriza.
- NO-1: pienso de arranque.
- NO-2: pienso de crecimiento y recría.
Incorporan aditivos funcionales como probióticos, prebióticos, aceites esenciales y otros compuestos que:
- Ayudan a equilibrar la flora intestinal.
- Refuerzan la inmunidad.
- Mejoran la salud de la mucosa digestiva.
- Contribuyen a controlar algunas patologías parasitarias.
Todo ello se traduce en animales más sanos, con mejor crecimiento y mayor rentabilidad en la recría.
Los técnicos veterinarios de Agropal están a vuestra disposición para asesorar en el manejo y la alimentación, con el objetivo de optimizar los resultados productivos y asegurar el mejor retorno de la inversión en la recría de animales.
