El rendimiento de los cultivos fertilizados con un abonado de fondo puede ser un 15 % superior
Estamos ante otra campaña de siembra. Octubre avanza y nos toca tomar decisiones para planificar nuestra explotación.
La primera pregunta sería: qué cultivos vamos a sembrar en nuestra explotación. Nuestro consejo es que no hay que volverse loco y hacer un diseño de cultivos y rotaciones lógicos, sin dejarse llevar por modas o por mensajes catastrofistas que nos llevan a tomar decisiones equivocadas.
Cuando ya tenemos decidido qué cultivos vamos a sembrar en nuestra explotación, otra pregunta sería: con qué abono vamos a fertilizar. Esta pregunta es compleja y se puede desglosar en otras tres preguntas:
- Qué fertilizante voy a aplicar.
- En qué momento voy a fertilizar: fondo o cobertera con una sola aplicación.
- Dosis de fertilizante a aplicar.
En este artículo, vamos a centrarnos en responder a la segunda pregunta, ¿en qué momento voy a fertilizar?, y poneros en contexto las ventajas de abonar en fondo frente a esperar y hacerlo ya tarde, en una sola aplicación.
El abonado de fondo nos asegura una buena implantación del cultivo, y optimiza la presencia y absorción de nutrientes a lo largo de toda la campaña.
Todos conocemos la importancia de un buen enraizamiento del cereal y los beneficios que ello conlleva. Pues bien, el fósforo es un elemento esencial para un buen desarrollo de las raíces; junto al zinc, son los dos nutrientes claves para establecer un buen sistema radicular.
Un sistema radicular bien desarrollado desde las primeras fases del cultivo permite a las plantas de cereal:
- Un mayor ahijamiento. La cantidad de hijos que desarrolla el cereal es mayor si la planta está bien nutrida, esto nos lleva a tener un mayor número de espigas y con ello una mayor producción.
- Tolerar mejor las heladas invernales gracias a una mayor acumulación de reservas energéticas en la planta.
- Explorar un mayor volumen de suelo, optimizando el aprovechamiento del agua y de los nutrientes acumulados en capas inferiores de nuestro suelo.
- Mejor anclaje y mayor resistencia al encamado.
Aplicar fósforo en el abonado de fondo va a garantizar a la planta una disponibilidad de este nutriente, no solo en los estadios iniciales, sino también a lo largo de todo el ciclo del cultivo. Recordemos que el fósforo es un elemento muy poco móvil en el suelo.
Otro factor importante que desempeña el fósforo es que es el encargado de suministrar la energía (ATP) necesaria para mantener los procesos metabólicos activos.
Un aporte de nitrógeno inicial favorece el arranque del cultivo.
El potasio es clave en el control hídrico y de la osmorregulación, controla la apertura y cierre de estomas de la planta e incrementa la resistencia de la planta frente a heladas tempranas y frente a enfermedades.
Los técnicos de Agropal vemos cada año más la diferencia entre las parcelas abonadas en fondo respecto a las parcelas que el agricultor decide esperar a la única aportación. Se observan plantas amarillas, con menor desarrollo foliar y radicular, y una mayor presencia de enfermedades fúngicas en las parcelas no abonadas y, lo más importante, si no abonas en fondo, pierdes 1000 kg de cosecha.
Después de aplicar el abonado de una aportación, el cultivo mejora rápidamente y visualmente iguala a las parcelas abonadas en fondo. Pero es un mero efecto visual de apariencia del cultivo, le falta la base, el sistema radicular que soporta la planta y suministra el agua y los nutrientes necesarios, porque, cuando se cosecha, los rendimientos siguen siendo claramente superiores en las parcelas fertilizadas con abono de fondo.
Resultados de varios ensayos hechos en Castilla y León compararon la respuesta de parcelas sembradas de trigo y de cebada fertilizadas con abonado de fondo y otras parcelas con los mismos cultivos sin abonado de fondo, realizando una fertilización con un abono de una única aportación. En ambos casos aportando las mismas unidades fertilizantes y con el mismo coste.
En todos los ensayos se observó un incremento de rendimiento de las parcelas fertilizadas con un abonado de fondo que oscilaba entre el 12 % y el 15 % frente a las parcelas que no se abonaron en fondo. Si lo traducimos a kilos por hectárea, el incremento de rendimiento fue de entre 500 y 1000 kg/ha.
También se observó un dato curioso que no se esperaba: la eficiencia del uso del nitrógeno aplicado en cobertera en las parcelas fertilizadas con abono en fondo aumentó logrando un 18 % más de tasa de absorción debido a un sistema radicular más potente y extenso.
Desde Agropal, te aconsejamos abonar en fondo los cultivos que vayas a sembrar si quieres obtener la máxima rentabilidad. Otro consejo importante es el de realizar un análisis de suelo. El análisis de suelo nos permite conocer qué nutrientes tenemos y de qué carecemos en nuestras parcelas. Con esos datos podemos realizar una fertilización más racional y un abonado eficiente, sin abonados de lujo.
En el momento actual, una fertilización correcta pasa a ser uno de los factores más importantes en la producción final. El momento de aplicarlo determina en todos los casos el desarrollo del cultivo y está comprobado que quien da primero da dos veces.
IMPORTANTE:
Guarda las facturas de los fertilizantes consumidos entre marzo y diciembre de 2026 durante los próximos diez años.
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