Empezar con buen pie

Todos sabemos que, cuando llega la fecha de la sementera, el agricultor solo piensa en sembrar y, a veces, le cuesta parar para aplicar tratamientos de preemergencia en las parcelas que va sembrando.

Cada vez cobran más importancia este tipo de tratamiento, ya que hay problemas con determinadas malas hierbas que solo se pueden solucionar en esos momentos. Si no tratamos y lo dejamos para primavera, lo único que vamos a hacer es ver con enorme frustración que la mala hierba no ha muerto y que sigue restando producción a nuestro cultivo.

Cuando hablamos de tratamientos herbicidas, según su fecha de aplicación podemos distinguir entre:

  • Tratamientos de preemergencia
  • Tratamiento de postemergencia temprana
  • Tratamiento de postemergencia tardía

En este artículo vamos a hablar de los beneficios de los tratamientos de preemergencia y la necesidad cada vez mayor de su uso.

Tratamientos de preemergencia

Como su nombre indica, son los que se realizan entre la siembra y antes de que nazca el cultivo. Tienen grandes ventajas y son los más recomendados, aunque muchos agricultores, como hemos dicho antes, no quieren realizarlos por no parar de sembrar. Dan prioridad a la siembra por encima del tratamiento; pero hoy en día las máquinas de tratamiento, así como las sembradoras, consiguen hacer muchas hectáreas al día, por lo que esto no debe ser impedimento para su realización.

Entre las ventajas tenemos:

  • Menor competencia para el cultivo, ya que desde el primer momento va a estar libre de malas hierbas. No hay lucha por los nutrientes, ni por el agua, con lo que el cultivo crecerá mejor.
  • Junto con los tratamientos de postemergencia temprana, son los únicos capaces de acabar con el vallico resistente en cereal.
  • Las materias activas que usamos van a dejar residuo durante unos meses para que nazcan la menor cantidad de malas hierbas.
  • Se puede usar una dosis de agua por hectárea más baja si se prevé lluvia en los siguientes días al tratamiento, con lo que reducimos el número de veces que cargamos nuestra cuba herbicida.

Entre las desventajas de este tratamiento están:

  • Debe llover una cantidad mínima posterior al tratamiento para que el producto se incorpore al suelo y funcione adecuadamente.
  • Estos tratamientos no tienen eficacia para malas hierbas muy complicadas como el bromo.
  • La preparación del terreno tiene que ser buena, evitando dejar el suelo con muchos terrones. Hay que tener en cuenta que la materia activa debe cubrir la mayor parte del suelo; si tenemos muchos terrones, eso impide que debajo de ellos llegue el herbicida, dejando el camino expedito para el nacimiento de malas hierbas.
  • Un exceso de paja también evita que el herbicida llegue al suelo, generando así problemas de control.

Son más las ventajas y más fuertes que los inconvenientes, por lo que nuestra recomendación es que, siempre que se pueda, se realicen tratamientos en preemergencia para ir por delante de las malas hierbas.

A pesar de la desaparición de alguna materia activa que usábamos para estos tratamientos, las opciones para estos tratamientos de preemergencia son varias. Pregunta a tu técnico de campo por la opción más adecuada para ti